Ascensor, un gran dilema en las Comunidades de Vecinos

Una de las situaciones más espinosas en las relaciones entre comunidades de vecinos, es cuando se plantea la necesidad de instalar ascensores. Prácticamente cada propietario puede tener puntos de vista diferentes al respecto, dependiendo de si vive en un bajo, su valoración entre los ahorros y subir un par de pisos, la falta de movilidad, la edad e incluso, el riesgo de obras en algunos de los inmuebles como condición para la instalación del ascensor.

ascensor

El Ascensor, ¿quién lo quiere?

Colocar un ascensor en un bloque de pisos puede ser una de las obras más importantes que se realizan en este tipo de inmuebles y también una de las decisiones que más amenaza la convivencia entre los vecinos. Veamos los diferentes casos que se pueden dar y cuáles son las alternativas legales a cada uno de ellos.

El ascensor como medida de accesibilidad

Doña Consuelo, vive en el 3º A y a sus 79 años acaban de operarla de la cadera, reduciendo su movilidad en un 60%.

En el caso de nuestra vecina del 3º se dan dos características claves en el momento de decidir qué vía tomar: la señora tiene más de 75 años, por lo que se le considera una persona de avanzada edad y también posee una discapacidad que limita su movimiento. En este caso,  Consuelo reúne a la Comunidad y explica la necesidad de dotar al bloque de un ascensor. Pese a la obviedad de que necesita ayuda para acceder a su casa y para poder salir de ella, la mayoría de sus vecinos que entienden su postura, no ven que sus bolsillos estén en el mejor momento para afrontar un añadido a la mensualidad de su cuota de participación, y Consuelo, pese a necesitar tan solo el apoyo de la mitad más uno de sus vecinos, pierde la votación.

Por suerte para ella, en junio de 2013 se modificó la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), y le comentan sus familiares que no necesita ganar en las votaciones de la Junta de la Comunidad. Por lo tanto, Consuelo presenta un escrito en donde muestra los gastos anuales procedentes de la obra, que no superan las 12 mensualidades ordinarias. Aunque no es necesario, también adjunta al escrito, el informe médico en donde se recoge su falta de movilidad y por último, la edad que tiene. En este caso si la Comunidad de Vecinos no contesta en un plazo de 60 días, se entiende que están conformes y que tal como el artículo 10.1.b) de la LPH. estipula, todos, incluidos los dueños de los locales comerciales y siempre que los estatutos no les excluyan, deben afrontar los cargos de la instalación del ascensor. La cantidad a dar por cada uno depende de la cuota de participación que tengan.

Por lo tanto, no se precisa consenso por parte de los propietarios si el coste de la obra no supera los 12 meses de las mensualidades ordinarias y si:

  • Lo solicita alguno de los vecinos o propietario con discapacidad reconocida y/o sea mayor de 70 años.
  • En una de las viviendas o locales comerciales adheridos al bloque vive o trabaja una persona mayor de 70 años o con discapacidad.

No tengo discapacidad, pero necesito un ascensor

Veamos otra opción. En este caso, compartimos nuestra propiedad de vecinos con Luis, un chico joven, que vive en la última planta, es decir en el 8º, y que siempre que puede se mueve en bicicleta. No hay garaje, ni sitio en la portería para poder guardarla. Tras años subiendo y bajando la bicicleta al menos cuatro veces al día, decide llevar la propuesta del ascensor a la Comunidad de Vecinos.

Tras exponer sus argumentos, convence a la mayoría de la Junta que ya han pasado los cincuenta años y estiman que tarde o temprano, ellos también lo van a necesitar. En cambio, el sector más joven está en desacuerdo, puesto en esos momentos no existe ninguna subvención vigente que les ayude a costear las obras. Al final, Luis gana la votación por un voto que también coincide con la representación de la mayoría más uno de las cuotas de participación. El inconveniente del plan de Luis es que al no poder recibir ayuda, el coste del ascensor supera las 12 mensualidades ordinarias de la Comunidad. Por lo que Luis recurre al artículo 17 de LPH Tras deliberar, se responsabiliza de la cuantía económica que supera las 12 mensualidades, obligando de ese modo, al resto de vecinos a pagar la cuota correspondiente a las obras durante doce meses.

He comprado una vivienda y el ascensor no está pagado

También es posible que tras varios meses buscando una casa que comprar, por fin nos decidamos por la vivienda que nos vende el Señor Carlos, aunque hay un inconveniente: no estaba de acuerdo con la instalación del ascensor, y lleva desde febrero de 2015 sin pagar la cuota. En esta situación, la ley nos obliga a ser responsables de los pagos empezando en el año en que se compra la vivienda y el siguiente (2016-2017). Por lo que el Señor Carlos tiene que hacer frente a  las mensualidades del 2015. Otra opción que podemos intentar, es negociar dentro del precio de la vivienda un descuento de las cantidades adeudadas a la Comunidad  y así evitarnos más retrasos e inconveniente en nuestra nueva casa.

Conceptos generales para los vecinos

Más allá de los posibles supuestos que podemos encontrarnos, existen otros factores que suelen ser comunes en todas las Comunidades de Vecinos cuando aparece el dilema del ascensor.

Por un lado, el cálculo de la cantidad que cada uno debe pagar, que se obtiene de manera proporcional a la cuota de participación (dimensiones de la vivienda, la altura…). En el caso de los locales comerciales, que a veces incluso no tienen las llaves del portal por lo que suelen ser muy reticentes a pagar por un servicio que no van a utilizar, siempre es recomendable que revisen los estatutos de la Comunidad, por si encuentran alguno en donde se les excluya de estas obligaciones.

En el apartado del mantenimiento del ascensor y en el caso de que no todos los vecinos hayan estado de acuerdo con la instalación, siempre es posible llegar a un acuerdo en donde dependiendo de la participación de cada propietario, se establezca el uso del servicio. Un ejemplo de esto pueden ser los ascensores con cerradura que dejan excluidos a aquellos que no hayan visto necesaria su instalación y por lo tanto, tampoco quieran hacerse cargo de los costes de mantenimiento. Cada uno de estos acuerdos, debe ser aprobado por unanimidad de todos los propietarios.

Por otro, se puede dar el caso de que se apruebe o no la instalación de un ascensor y algunos miembros de la Junta no estén presentes en la reunión. Por descontado siempre hay que informarles de las decisiones tomadas, pero según recoge el art. 17.8 LPH en el caso de que su voto pueda decidir a favor del sí o del no, pueden oponerse al acuerdo tomado en un plazo de 30 días naturales a contar desde la notificación. Si no se manifiestan, su voto se considera como parte a favor de la decisión consensuada.

Por último, no podemos olvidarnos de los casos en que debido al exiguo hueco de la escalera, la única solución para instalar un ascensor es realizar obras en las viviendas o locales. En este caso el propietario que vea afectada su vivienda deberá ser indemnizado por parte de la Comunidad y se recomienda establecer un trato previo teniendo en cuenta los metros que resta a la vivienda, la desaparición de ventanas… antes de comenzar con las obras. En todo caso, si el propietario no está de acuerdo, debe ser un tribunal el que tome parte en la decisión.

En Avantis Legal somos especialistas en Derecho Civil y resolvemos conflictos entre Comunidades de Vecinos como pueden ser problemas con derramas, morosidad o zonas comunitarias. No dudes en ponerte en contacto con nosotros si necesitas asistencia jurídica en esta o cualquier otra rama del Derecho.

¿Crees que la actual Ley de Propiedad Horizontal es equitativa con todos los vecinos? ¿En qué la mejorarías?

si quieres ser el primero en conocer nuestros nuevos posts jurídicos, síguenos en:

Facebook   Twitter   Linkedin   Google+   Instagram   Pinterest   Flickr

7 comentarios en “Ascensor, un gran dilema en las Comunidades de Vecinos

  1. Saludos. La comunidad de propietarios a acordado instalar el ascensor por un importe de 135000€, somos 8 propietarios, pagamos 300€ de cuota anual y en la reunión, una no se ha presentado, el otro es el banco y yo que tampoco me he presentado por que resido en Jaén y el piso lo tengo en Barcelona, hipoteca de 530€. Yo no me niego a que lo instalen, pero insisto en que mi situación es calamitosa, mi mujer trabaja pero su sueldo oscila de 400 a 700€, yo soy parado de larga duración y ahora mismo cobro el RAI 420€. No hay ninguna persona mayor de 70 años, ni de 60 años. Nos toca pagar 17000€, supongo que será el 135000/8 no se ha tenido en cuenta la cuota de participación, pagamos todos por igual, vivo en el primero y el piso tiene 4 plantas. En mi situación actual no puedo con los pagos que me exigirán. Ya les comenté en una anterior reunión, que no me negaba a su instalación, pero como no había personas mayores ni personas discapacitadas, y que lo que buscavan era la revaloricación de la vivienda que lo instalaran con código o llave para restringir el uso a los pagadores.
    ¿Qué puedo hacer?, como he dicho antes no me niego pero mi situación laboral y económica es crítica.

    1. Estimado Juan Francisco,

      Muchas gracias por compartir su situación en nuestro blog.

      Como ya comentamos en el artículo, la instalación de un ascensor no solo puede ser un tema complicado, sino también, por lo general, cada caso es diferente. Aunque a modo orientativo, podemos darle algunas indicaciones.

      En primer lugar, entendemos que la instalación del ascensor no es consecuencia directa a una medida de accesibilidad, por lo tanto la obra no es obligatoria, sino que es una decisión voluntaria por parte de la mayoría de propietarios de la Comunidad. En este caso, si el acuerdo se ha adoptado por el régimen de mayoría que requiere la ley no existe un límite de precio, tal y como dice la Ley de Propiedad Horizontal:

      Art. 17.2 “Cuando se adopten válidamente acuerdos para la realización de obras de accesibilidad, la comunidad quedará obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe repercutido anualmente exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes”.
      Art. 17.9 “Los acuerdos válidamente adoptados con arreglo a lo dispuesto en este artículo obligan a todos los propietarios”.

      Por lo tanto, siempre que se vote un punto del día que suponga un gasto, es conveniente acudir a las reuniones de la Junta, para que conste su voto, ya sea a favor o en contra. Entendemos que por causas mayores no ha podido asistir, por lo tanto aún tiene la opción de comunicar a la persona que ejerza las funciones de secretario, su disconformidad con el acuerdo en un plazo de 30 días naturales desde que se aprobó la instalación del ascensor.

      Por último, con respecto a la forma de reparto de los gastos, que puede ser por coeficiente o por partes iguales, depende de si existe o no acuerdo al respecto. En caso de no haber estipulado ningún acuerdo, se debe realizar por cuota o coeficiente, por lo que si no está conforme, también tiene la opción de impugnar el acuerdo (de lo contrario quedará así).

      En todos los asuntos de este tipo es conveniente pedir asesoramiento a un profesional, pero en su caso se lo recomendamos encarecidamente, ya que tal y como nos cuenta, se trata de una cantidad económica importante. Por lo tanto, considere nuestros consejos como meras anotaciones e intente tramitar las medidas oportunas lo antes posible.

      Esperamos haberle sido de ayuda.

      Reciba desde Avantis Legal un afectuoso saludo.

  2. En mi comunidad se ha desechado la propuesta de financiar la instalación de un ascensor: No obstante las personas interesadas (algunas de más de 70 años) dicen que están dispuestas a correr con los gastos de su instalación. En este caso deberemos admitir dicha posibilidad “por imperativo legal”. Hasta aquí, todo claro. Llegados a este punto ¿quién debe tramitar los contratos de construcción del ascensor, permisos y ayudas públicas, las personas interesadas o la propia comunidad de propietarios?

    1. Estimado José Luis,

      Gracias por dedicar parte de su tiempo en nuestro blog, y contribuir con su comentario.

      Con respecto a su pregunta lo cierto es que le corresponde a la Comunidad de Propietarios, y en particular al Presidente, pues es él quien dispone de personalidad jurídica. Por lo tanto, entre sus cometidos se encuentran solicitar los diferentes presupuestos y firmar los contratos, así como revisar los gastos, presupuestos y cumplir los acuerdos de la Junta.

      Por otro lado y centrándonos en los trámites, le recordamos que también es necesario contar con un proyecto que esté firmado por un técnico, así como obtener la licencia municipal de obras. Junto con esto, le recomendamos que pidan diferentes presupuestos de ejecución de obras por parte de varias empresas y así poder comparar distintos precios y calidades. Por último, para garantizar su correcta ejecución y la seguridad tanto del edificio como de las personas será necesario fijar un seguimiento de obra.

      Aún así y aunque nuestra recomendación se encuentre dentro de los parámetros legales, como siempre, le recomendamos que pregunte a un asesor legal para cerciorarse de los diferentes trámites que son necesarios cuando no hay consenso para la instalación de un ascensor u otro elemento comunitario.
      Le enviamos un cordial saludo desde Avantis Legal y esperamos haber aclarado sus dudas.

  3. bien yo tengo un problema….todos los vecinos se negaron al saber que el interesado podía pagarlo, lse pusieron de acuerdo para no quererlo, la cueta de ellos sería 400€ y los 38000€ restante una persona de 79 años, que vive en un segundo, un vecino se enteró, e iba a vender su piso y ahora está esperando por si esa persona se gasta los 38000 y así vender el piso más caro…..mientras tanto esa persona sigue sin ascensor….que dice la ley contra esto???…La persona es mi Madre.

    1. Estimado amigo,
      En primer lugar muchas gracias por participar en nuestro blog.
      Lo que entendemos por su comentario es que su madre, que supera los 65 años necesita la instalación del ascensor en el bloque de viviendas.
      Desde la modificación de la Ley de Propiedad Horizontal y apoyándonos en el derecho de accesibilidad universal, LPH artículo 10.1 b) , si el coste de la instalación no supera la cuota de 12 mensualidades ordinarias, no es necesaria una votación. E incluso, si el gasto es superior a estas 12 mensualidades y su madre está dispuesta a pagar la cantidad que excede, también puede realizar la instalación sin importar el resultado de las votaciones de la Junta de Vecinos.
      Por lo que si su madre presenta a la Junta el valor de la instalación, aún sin consenso, cada miembro de la comunidad, incluidos los dueños de los locales, a no ser que aparezca lo contrario en los Estatutos, deben participar en el pago del servicio. La cantidad que aportaría cada uno depende de su cuota de participación.
      Aún así y aunque nuestra contestación se basa siguiendo los criterios jurídicos, le recomendamos que busque un asesor legal para profundizar más en este asunto y a partir de ahí, trazar una ruta factible para que su madre pueda estar en su vivienda sin ninguna barrera que le dificulte su acceso
      Desde el blog le enviamos un cordial saludo y esperamos haber resuelto sus dudas.

Deja un comentario