Testamento, ¿es realmente necesario?

Por las implicaciones que conlleva, no es fácil tomar la decisión de realizar un testamento, pero, por muy poco que nos guste, llegará un momento en que sea necesario y dejar todo bien atado, puede suponer, en el menor de los casos,  evitar engorrosos trámites a quienes tenemos más cerca. Durante 2014 se realizaron en nuestro país 600.000 testamentos, una cantidad que refleja un aumento del 3% con respecto al año anterior. Veamos cuáles son sus características y por qué cada vez más personas recurren a ellos.

Testamento

¿Por qué es necesario un testamento?

Aunque no se trata de un documento obligatorio, su sencillez en el trámite, versatilidad y reducido coste lo convierte en una opción a considerar de cara a la seguridad jurídica que aporta. Por ejemplo, tan solo es necesario ir a un notario con el DNI, el precio suele rondar entre los 40 y 50 euros, salvo excepciones en donde esta cuantía puede subir un poco, y siempre que se quiera puede ser modificado. Además, al no ser necesario un inventario, tampoco hay que recurrir a un perito ni a servicios profesionales para generar el documento legal que suelen llevar acompañados los recuentos oficiales de bienes.

Al ser privado, ya que no es necesario la presencia de testigos, también ofrece la libertad, siempre que la ley lo permita  de repartir los objetos, propiedades o ahorros a quienes creamos conveniente, sin la incomodidad de tener que pasar por un proceso de negociación con los herederos y con la ventaja de realizar el reparto de manera más equitativa a como estipula la ley. Otra de las opciones interesantes que ofrece, es la posibilidad de nombrar a las personas que creamos adecuadas como tutores de los hijos, si éstos fuesen menores de edad o concretar la fecha en que un determinado bien pasará a manos de un heredero.

Testamento abierto ante notario, el más usado

Este tipo de trámite es el que más se utiliza en nuestro país. El perfil de quienes más recurren a él, suelen ser matrimonios con hijos y está pensado para que se dejen los bienes el uno al otro en usufructo y los hijos sean nombrados como herederos. Ambos cónyuges deben hacerlo por separado, ya que es individual.

Su proceso es relativamente sencillo: El notario comunica y aconseja a la persona que realiza el testamento las diferentes formas en que puede repartir su legado y realiza el documento, basándose en la ley. Este mismo profesional es el responsable de la conservación del mismo y comunica de su existencia al Registro de Últimas Voluntades, que cada Comunidad Autónoma tiene en su jurisdicción.

Sus efectos se traducen en que la persona viuda tiene el derecho a seguir en el hogar familiar y todos los bienes del  fallecido son imposibles de vender sin su consentimiento. Así queda claro, que es el padre o madre, quien domina en derechos de herencia sobre los hijos, sin tener efecto alguno la oposición de los hijos con respecto a las decisiones que se tomen.  Cuando el matrimonio ya no esté, la herencia recaerá en ellos de manera equitativa o tal y como hubiesen realizado el reparto los progenitores.

¿Qué relación tienen con los impuestos?

A efectos fiscales, cada vez que una persona aumenta su patrimonio, es necesario fiscalizarlo y la herencia no está exenta. En este apartado cada Comunidad Autónoma tiene un porcentaje estipulado. Por ejemplo, resulta más económico heredar en Navarra y el País Vasco que en el resto de autonomías. Aún así, los factores que se tienen en cuenta en cada herencia para determinar el valor impositivo son comunes entre una y otra región:

  • Valor de los bienes que se heredan.
  • Parentesco: a mayor lejanía de consanguinidad más elevado es el impuesto.
  • Las herencias del negocio o la vivienda familiar suele tener menos impuestos si quienes heredan son el cónyuge o los hijos.
  • Patrimonio propio: Si el que hereda tiene un patrimonio que puede ser considerado alto, también la carga impositiva es mayor.

En la actualidad la realidad autonómica con respecto a impuestos y herencias es muy dispar. Sin entrar en detalles y solo como ejemplo a mano alzada, una misma vivienda heredada por alguien que se encuentra en la treintena, puede pagar 6.000 euros de impuestos en Andalucía, 4.500 en Extremadura, 300 en Castilla la Mancha, 60€ en Madrid o nada en Valencia.

¿A quién dejar la herencia?

En nuestro país, dependiendo de las Comunidades Autónomas, las herencias se rigen o por el Código Civil o por la normativa autonómica correspondiente. En cualquier caso, en todas aparece la figura de los herederos legitimados, y se especifica qué porción de las propiedades o legado corresponde a quién. Por lo tanto, el testamento añade especificaciones en los porcentajes que no están concretados, de ahí la necesidad de ser aconsejado por un notario en el momento de redactarlo.

En el País Vasco, Aragón, Navarra, Galicia, Cataluña y Baleares existen especificaciones sobre los herederos legítimos y su relación con los derechos hereditarios. En el resto de autonomías, los herederos legítimos están concretados en el cónyuge, los descendientes y los ascendientes y suelen regirse de esta manera:

Los hijos y descendientes, acceden a 2/3 de la herencia, de los cuales, una parte se divide equitativamente y la otra según desee el testador (puede decidir que todo vaya a una persona o que la dividan entre dos, o entre todos los hijos…). En el caso de no haber dejado hijos o nietos, los ascendientes acceden a la mitad de la herencia si no hay cónyuge, en caso contrario, tienen derecho a 1/3.

Así mismo, a la persona viuda le corresponde 1/3 si tiene que repartir la herencia con sus hijos o descendientes. En el caso de no tener hijos, pero sí ascendientes, le correspondería la mitad de su herencia en usufructo. Y por último, si no tienen ni descendientes ni ascendientes , tendría derecho a 2/3.

Puntos clave de una herencia:

  • Herencia vs Donación.- Las herencias se activan una vez que el firmante ya no esté y también se traspasan las deudas. Las donaciones se pueden hacer en vida, y las deudas están excluidas. El impuesto de donaciones suele ser más económico.
  • Se puede concretar qué bien o cuantía hereda cada uno o dejar estipulado un porcentaje. Si el caso es éste último, entonces sí será necesario un inventario cuando la herencia se active.
  • La ley permite  desheredar a un heredero forzoso, aunque en el caso de que éste tenga descendientes, el porcentaje pasa a ellos. En la mayoría de las situaciones en que se dan condiciones de maltrato.
  • Si no hay testamento, el Código Civil o la legislación de la CCAA, determinarán los herederos teniendo en cuenta el parentesco.
  • Es posible renunciar a una herencia, para ello es necesario realizarlo mediante escritura pública. En este apartado hay que considerar las repercusiones fiscales dependiendo de factores como si es a favor de otra persona o el Impuesto de Sucesiones. También es posible renunciar a la herencia en vista  a las deudas, en este caso se acepta lo heredado a favor de inventario. Por lo que, se responde a las deudas con lo heredado y los bienes del difunto, salvando así el patrimonio que sea propio.
  • El Estado solo ‘hereda’  cuando la persona fallecida no tiene cónyuge ni familiares y aquí es donde surgiría uno de los procesos más complejos y que puede subsanarse con la redacción de un testamento. Aquellos quienes se considerasen en derecho de acceder a la herencia si tienen alguna relación de consanguinidad deben recurrir a un notario y realizar la declaración de herederos ab intestato. Si en cambio, se trata de parientes lejanos entonces no queda otra opción que comenzar trámites judiciales.

En Avantis Legal somos especialistas en declaración de herederos, división de herencia o testamentaría. No dudes en ponerte en contacto con nosotros si necesitas asesoramiento en esta materia o en cualquier otra rama del Derecho.

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